Cuando comienza un año escolar, por lo general uno sueña con tener todo nuevo; lápices, cuadernos, uniforme, libros y la cartuchera. Esta última guarda lo necesario para plasmar en papel los sueños, anhelos y aprendizajes, para darle color y decorar lo simple. Sin embargo, a veces no se compra una nueva, sino que toca usar la anterior, ante ello sólo queda una cosa por hacer: ¡Sacar de la cartuchera lo que no sirve! Entonces, ¿qué sacas de tu cartuchera?
Por Eleonora Zuleta Patiño (¨›)
