Cuando comienza un año escolar, por lo general uno sueña con tener todo nuevo; lápices, cuadernos, uniforme, libros y la cartuchera. Esta última guarda lo necesario para plasmar en papel los sueños, anhelos y aprendizajes, para darle color y decorar lo simple. Sin embargo, a veces no se compra una nueva, sino que toca usar la anterior, ante ello sólo queda una cosa por hacer: ¡Sacar de la cartuchera lo que no sirve! Entonces, ¿qué sacas de tu cartuchera?
En todas las
sesiones de Mupsicalegría, siempre
es necesario hacer un calentamiento de los músculos y articulaciones, para ello
utilizamos música, que dependiendo del país donde se encuentre, se aprovecha su
cultura, idiosincrasia, y música de moda o lo que le gusta el grupo. Es
recomendable usar los 8 movimientos de la gimnasia cerebral, siempre haciendo
los movimientos al ritmo de la música y con muchas respiraciones profundas.
Los ejercicios tipo
Mupsicalegría, trabajamos con juegos
infantiles de pulso y ritmo, usando movimientos laterales, desplazamientos y
percusión corporal con canciones infantiles, todo con la finalidad de activar
los lóbulos cerebrales, al aprenderse las letras de las canciones, llevar la
melodía, tono, ritmo y silencios de la música, realizar música con el percutir
en el cuerpo, y con las coreografías genera una visión espacial, creando un
aprendizaje psicomotor, haciendo sencillo y divertido la recuperación de la
coordinación corporal de personas adultas, o con alguna condición para su
rápida recuperación hacia una mejor calidad de vida.
Para bajar la
intensidad hacemos una danza de paz y cerramos con una ronda (Inteligencia
Emocional y Espiritualidad).
Es importante
anclar el proceso con reflexiones, y fotos de grupo para recordar ese día
maravilloso.
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de talleres, curso y formaciones: yogadelarisaesvivir@gmail.com
Me encanta ver los bambúes cerca de las fuentes de agua. Son altos, esbeltos, y FLEXIBLES, a pesar de su altura (más de 25 mts o apenas unos centímetros) y supuesta fragilidad. Algunos tardan años en salir a la superficie, una vez que lo hacen, crecen y se hacen notar con su hermosura y fuerza. Ser flexibles en su caso es de vital importancia pues así hacen posible su sobrevivencia en el tiempo. Se doblan a favor del viento y evitan resistirse. Así deberíamos ser los seres humanos. Crecer fuertes y ser flexibles ante las circunstancias de la vida pero sin doblegarnos y rompernos. Por Eleonora Zuleta Patiño (“>)