Siempre me llamó la atención una frase que escuché en una película: "tengo orejas de pescado", donde la persona que lo dice se cubría las orejas con ambas manos refiriéndose a no querer escuchar lo que le decía. Orejas de pescao son muy propicias en situaciones en las cuales nos quieren llenar la cabeza con comentarios, palabras o frases que van en contra de nuestros valores, estima o proyectos. Esto, además, nos permite poner límites y enfocarnos.
Por Eleonora Zuleta Patiño (“>)
